

Sin duda los mas agradecidos y económicos de los cebos a nuestro alcance. La familia de los cefalópodos constituyen parte de la alimentación de muchas de las especies predadoras que buscamos. La lubina o róbalo, su prima la baila, sargos, congrios y morenas encuentran en muchas ocasiones irresistibles estos camaleones del mar. Solo deberemos tener en cuenta una norma general, mejor frescos que congelados. Ciertamente gran parte del potencial de estos animales se pierde en el proceso de lavado, limpieza y congelación que sufren para llegar a los mercados para consumo humano; busquemos pues aquellos que provienen de nuestras lonjas y plazas de pescado que presentan intactos el sabor a mar.  
La sepia o choco, en especial el conocido en la zona como choquito de trasmallo, es un esplendido cebo. Ha de ser lo mas fresco posible y presentarse sin limpiar, aprovecharemos bigotes y el cuerpo cortado a tiras. Irresistible para los grandes róbalos, sargos, congrios y morenas, muy indicado para noches de luna llena.  
El chipirón es el mas usado de estos animales para la pesca. Sus razones son sencillas, sumamente abúndate y económico y sus resultados, utilizando especialmente su cabeza, es inmejorable para sargos, róbalos y bailas en la rompiente de espuma. Mejor frescos que congelados.  
Sin duda el cebo mas duro que podemos encontrar, inmune a la morralla puede soportar una jornada de pesca intacto hasta la picada de un gran pez. Si hay un cebo por excelencia para la captura de morenas es este. Se utilizan los tentáculos eliminando las ventosas (ya que a muchos peces les hace desconfiar) y sus tripas para la captura de róbalos y corvinas.

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