


Desde su recogida hasta el momento en que llegan a nuestras manos los cebos suelen sufrir un proceso de preparación para que se nos presenten en un estado optimo para el uso. No esta de mas que conozcamos un poco este proceso del que dependerá en mucho su eficacia en la acción de pesca. Desde los recibidos por avión de lugares como la costa esta americana o el sudeste asiático, hasta los recogidos en nuestros estuarios, muchos de ellos necesitaran de cuidados básicos para su conservación y mantenimiento. 
La venta directa a publico es habitual en nuestra zona para los cebos de origen local, en la mayoría de los casos solo pasaran horas entre la recogida artesanal del cebo hasta su venta, limitándose a proporcionarles los cuidados básicos para mantener el animal simulando el medio natural de la manera mas cercana. Una vez limpios los cebos de fango, arena o de los canutillos en el caso de la gusana de tubo, se les deposita en fuentes de agua salada ricamente oxigenadas. Se suelen vender, una vez solicitada la cantidad requerida, en polvo de serrín de maderas especiales por su capacidad de mantener estable el grado de humedad. Sin embargo, en el caso de cebos de importación, nuestros mayoristas distribuyen el animal, según su necesidades, en recipientes adecuados para su conservación y a los que se les añaden diferentes sustratos junto a una pequeña cantidad de agua salada.


A la izquierda podemos observar la conocida como cascarilla, elemento fundamental en la conservación de los envases de americanos; a la derecha vemos el fondo, habitual en las presentaciones de coreanas, gusanas de sangre o rosca para importación e incluso para las biñocas destinadas a otras zonas. En estas condiciones y respetando temperaturas que oscilen entre los 6 y 8 grados, apartándoles de la luz solar directa y sustituyendo el agua cada dos o tres días podremos preservar estos animales durante algunas jornadas o incluso semanas. Pero, cuando surge la necesidad de mantenerlos vivos mas tiempo, podemos utilizar métodos caseros que nos permitirán, sino preservarlos en su máxima calidad, si obtener un recurso subalterno en jornadas de pesca (ver procedimientos de conservación).

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