


La gusana de canutillo o tubo es la elección habitual de este humilde pescador en cuantas ocasiones tengo de obtenerlas, la razón es sumamente sencilla, es implacable en la pesca de surfcasting; si hay peces estos podrán entrar mejor a unos u otros cebos, pero seguro que siempre entraran al canutillo. Este esplendido anélido reúne cuantas exigencias buscamos, podríamos hablar de un cebo media, casi sin equivocarnos. De hecho posee varias virtudes que nos son útiles en grado sumo, contienen una cantidad de fósforo muy alta que favorece su uso en noches de pesca aun sin luna, su consistencia es apropiada (con el debido cuidado en su manipulación y cebado) para efectuar el lance mas potente; su tamaño y grosor la hacen favoritas de numerosas especies, y por ultimo, es tal vez el mayor representante de los cebos locales de nuestra tierra, comercializandose desde esta zona miles de unidades al resto de España, donde son verdaderamente cotizadas. 
Este anélido, que debe su nombre a un tubo que el mismo se encarga de fabricar, llega a alcanzar mas de medio metro de longitud en algunos ejemplares. Extremadamente sensible a la contaminación, necesita de zonas donde el flujo y reflujo de mareas mantengan su habitad en condiciones optimas. Su recogida artesanal y laboriosa aprovechando las mareas de coeficiente medios-altos nos da una idea de la exigencia de estos animales que buscan las zonas fangosas mas profundas de las zonas de estuarios. Para su uso en la pesca deberemos desprenderlo de su tubo (en caso de que asi se nos presente) invitándoles a salir presionando suavemente desde la parte baja del mismo hacia arriba. Una vez el gusano fuera del mismo veremos que se trata de un animal robusto de color verde azulado y con una pequeña cabeza de mayor consistencia. Comenzaremos introduciendo la aguja por esta y con cuidado de no romper el animal, la iremos introduciendo a lo largo de el. Hemos de tener en cuenta que es la cabeza o morillo la zona de mayor dureza, con lo cual a la hora de cebar el anzuelo, procederemos a ir subiendo por este primero la cola para que así quede la cabeza justo en el anzuelo. Todas las especies litorales gustan de mantener al canutillo en su dieta, especialmente los esparidos como el sargo o la dorada hacen de el su manjar preferido, sin olvidar que los róbalos y bailas no se lo pensaran dos veces si vislumbran uno de ellos en la rompiente. Corvinatas, verrugatos, lenguados, roncadores, y en definitiva casi cualquier especie buscada en esta pesca entraran tentados por un buen gusano de tubo bien presentado.

|