

Los enormes avances en el concepto del diseño de nuestras queridas plomadas han posibilitado que de los modelos que el mercado presentaba hace bien poco, mas propios para la pesca embarcada que para el lance a gran distancia, hoy día tengamos a nuestra disposición una amplia gama plena de diversidad y gramajes. Esto permite al pescador escoger correctamente los mas adecuados según el carácter del fondo y las circunstancias ambientales de cada puesto de pesca, conozcamos cuales son los modelos mas apropiados. 

Los modelos de líneas mas aerodinámicas permiten al pescador de largas distancias alcanzar cotas inalcanzables con otros modelos. Estudiadas hasta el mas mínimo detalle, presentan escasa fricción de rozamiento en el aire debido a un diseño casi en el terreno de la balística. Utilizadas de forma armónica con líneas de escaso diámetro y en playas de arena o en zonas escasas de obstáculos sumergidos, serán sin duda nuestra elección habitual en ausencia de mar o viento fuerte. Presentadas con varilla (tipo plomo español) o con un pequeño mosquetón o aro para su sujeción, proporcionan lances precisos y potentes, debiendo extremar la precaución en el momento del lanzado, al convertirse en un proyectil de potencia y penetración extraordinarias. 
Las conocidas como del tipo pera son excelentes plomos para asegurarnos una sujeción media en zonas de relativo movimiento de oleaje. Habitualmente presentadas con un orificio interior que permite el paso de la línea del bajo, permiten vencer la natural desconfianza de especies que denotan rápidamente la resistencia de peso en el momento del ataque al cebo. Permiten alcanzar distancias considerables. Existe una variedad que presenta sujeción en la parte superior que permite su uso en paternóster en zonas de gran profundidad. 
Los modelos esféricos, ya sean como la de la ilustración que permite el paso de la línea por su interior como las armadas de varilla o mosquetón, son una solución muy utilizada para fondos mixtos o predominantemente rocosos así como para condiciones de mala mar que requieren de un anclaje de nuestro cebo. Su forma esférica permite realizar lances relativamente potentes facilitando el alcance de distancias medias en aguas batidas. 
Este formato de plomada, al igual que el modelo conocido como pirámide, nos permitirá hacer frente a malas condiciones de la mar. Su forma, estudiada para evitar en la medida de lo posible el rozamiento por el aire, nos permite contar con una plomada muy apta para lances largos asegurándonos una correcta sujeción de nuestros finales en el fondo. Su mayores inconvenientes residen en su recogida, al ofrecer una resistencia considerable a la tracción por la configuración del plano posterior de la misma, así mismo se vuelve molesta cuando se presentan fuertes corrientes de carácter lateral. 
Por ultimo, el modelo de garras es el mas indicado para los casos extremos de mala mar o fuertes corrientes. Estas plomadas, cuya característica principal radica en la presencia de pequeñas varillas retractiles a modo de garras, permiten lances muy potentes y, mediante una pequeña tracción de recogida, quedar ancladas en fondos arenosos. Su mayor inconveniente radica en la necesidad de utilizar líneas por encima de los 0,25 centímetros de diámetro que permitan la tensión del plegado de las varillas en el momento de la recogida. De igual forma se desaconseja su uso en fondos que presenten obstáculos naturales o una importante cantidad de fondos herbáceos. 
El uso adecuado de las distintas plomadas así como la correcta elección del gramaje de las mismas en función de la potencia de nuestras cañas, contribuyen eficazmente para una optima ejecución del lance y su eficaz sujeción posteriormente en el fondo. No obstante todo aficionado debe tener en cuenta que el impulso de aceleración que llegan a alcanzar estos proyectiles superan en muchos casos los 300 kilómetros/hora, debiendo esmerar el cuidado y la atención en el momento de efectuar el lance para evitar desafortunados accidentes. Comprobemos siempre que el estado de nuestros finales, mosquetones y líneas son óptimos, desconfiemos de las técnicas poco conocidas en lugares frecuentados y pongamos especial atención a los posibles enredos de líneas en las anillas de nuestras cañas antes de ejecutar los lances, ... salvo que deseemos ver como una de nuestras plomadas pierde el control a esas velocidades...

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