


6. Montar lo dos tramos de la caña afectados por la rotura sin forzar nada la unión y poniéndole un poco de vaselina al trozo que entra con la finalidad de que si hubiese alguna fuga de poliéster no se peguen los dos tramos, esto ayudará a que la caña no se deforme mientras la reparamos y nos dé al final una sorpresa y no haga buen acople el empalme.
7. Mezclar en su justa proporción para que endurezca correctamente (habitualmente viene especificada la proporción en el envase), la cantidad necesaria de Resina de Poliéster (aropol) y el catalizador (peroxido mek), Esto es importantísimo realizarlo en una zona bien ventilada al ser éste componente altamente tóxico. Untar una fina capa del compuesto en toda la zona a reparar, si no se tiene experiencia práctica sería aconsejable hacer alguna prueba en, -como se dice en el vestir-, algún fondo de armario que tengamos disponible, algún trozo de caña vieja o este proceso habrá que hacerlo de manera continuada para evitar endurecimiento de la mezcla y mal pego de las distintas capas,


empezar a poner el velo de fibra de vidrio, asentándolo con la misma brocha y evitando que se creen grumos o burbujas de aire, le vamos dando vuelta a la caña para que se vaya enrollando el velo y en cada vuelta seguir untando la resina, extendiéndola bien, le daremos tantas vueltas como creamos necesario según la gravedad de la avería, yo le he dado 4 vueltas, al final, procurar dejar lo mas uniforme posible ya que de ello dependerá el aspecto final del trabajo.
 8. Una vez que haya endurecido y secado totalmente proceder a darle un lijado para tratar de equilibrar aquellas irregularidades que nos haya quedado del paso anterior, para realizar este lijado podemos hacernos de algún útil, recto o curvo inverso en media caña, aquí es donde debemos esmerarnos en dejarlo fino, fino, fino.


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